La acusación sostiene que Fabricio Cortéz ejecutó a Marcelo Flores cuando ya estaba reducido, mientras que la defensa afirma que disparó durante un ataque con un cuchillo y que cumplió con su deber.
Hacía apenas unos meses que Fabricio Cortéz se había instalado en Rosario. Había sido destinado a la ciudad como parte del refuerzo de las fuerzas federales desplegado para combatir el narcotráfico. Una noche, advirtió un robo frente a su casa, se enfrentó cara a cara con uno de los delincuentes y le disparó, provocándole la muerte. Desde entonces permanece detenido, acusado de homicidio. Ahora será un juicio el que determine si actuó en legítima defensa o si cometió un crimen.
Para la fiscalía fue un homicidio; mientras que la defensa sostiene que el gendarme actuó en legítima defensa y en cumplimiento del deber al ser atacado con un cuchillo. El debate oral, que comenzará este lunes, intentará esclarecer cómo se desarrolló la secuencia que terminó con la muerte de uno de los hombres a los que Cortéz sorprendió mientras robaban cables.
Todo ocurrió alrededor de las 20 del 5 de abril de 2023 sobre la calle Baigorria, en el barrio La Cerámica, cuando delincuentes intentaban robar cables. “Mi hermano salió, se identificó como gendarme y se le abalanzaron encima. Uno de ellos dio la orden de ‘quemalo, quemalo’. Cuando uno se le vino encima, disparó”, aseguró José Cortéz, hermano del acusado.

De acuerdo con su versión, el ladrón herido logró escapar algunos metros antes de desplomarse. “Mi hermano fue hasta donde cayó, lo asistió y llamó a la ambulancia y a la Policía. Después empezó nuestra pesadilla, porque lo detuvieron él”, sostuvo en diálogo con TN.
Desde entonces, Cortéz permanece alojado en la Unidad 3 de Rosario. Cumplió dos años de prisión preventiva y luego la Justicia extendió la medida por un año más para concluir la investigación. Ese plazo venció el 5 de marzo y el juicio fue fijado para este lunes 27 de julio.
La discusión sobre dónde se produjo el disparo
Uno de los principales puntos de conflicto del expediente es el lugar en el que se efectuó el disparo fatal.
El abogado defensor, Carlos Varela, explicó que la primera reconstrucción de la fiscalía sostenía que Cortéz había perseguido al ladrón entre 80 y 100 metros, lo había reducido y recién entonces le disparó para matarlo.
“Esa hipótesis terminó descartándose porque el disparo ocurrió en la vereda de la casa”, afirmó el letrado en diálogo con TN. Sin embargo, pese a esa modificación, la acusación se mantuvo.
La defensa, en cambio, insiste en que el disparo fue realizado cuando la víctima fatal Marcelo Flores intentó atacarlo con el cuchillo que utilizaba para robar los cables. “Él estaba a tres o cuatro metros cuando Cortéz vio el cuchillo. Si se acercaba, lo iba a herir. El disparo se produce en ese momento”, sostuvo Varela.
De acuerdo con esa versión, el hombre no murió de manera inmediata y logró escapar algunos metros. Cortéz lo siguió para impedir que huyera y, una vez que cayó al suelo, pidió asistencia médica y llamó a la Policía.
Las pericias y los cambios en la investigación
Otro de los puntos que la defensa de Cortéz considera determinante es la trayectoria del proyectil. Según explicó Varela, la acusación inicial planteaba que el gendarme había apoyado el arma sobre el hombro de la víctima cuando ya estaba arrodillada y reducida.
“Eso quedó descartado porque la trayectoria del disparo es de abajo hacia arriba y atraviesa el cuerpo de forma transversal. Es incompatible con esa mecánica”, aseguró. Además, remarcó que durante la instrucción hubo cambios en la calificación legal del caso.
En un primer momento evaluaron imputarlo por homicidio calificado. Luego la acusación pasó a ser homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, que es la figura con la que finalmente llegará al juicio oral.
La causa también atravesó distintas demoras. La fiscal que intervino al inicio de la investigación murió durante el proceso y el expediente quedó a cargo de Alejandro Ferlazzo.
Durante el debate oral declararán alrededor de 20 testigos y también mostrarán el registro de las cámaras de seguridad de la zona. Según la defensa, las imágenes muestran parte de la secuencia, aunque no se ve con claridad todo lo ocurrido.
“Él tiene esperanza de que todo salga bien”, aseguró Varela. La defensa intentará demostrar durante el debate oral que el disparo fue realizado en una situación de legítima defensa y que el gendarme actuó en cumplimiento del deber.

