Racing atraviesa un momento preocupante. La Academia perdió 3-1 ante Independiente Rivadavia en Mendoza, volvió a quedarse con las manos vacías y estiró a cinco partidos su racha sin victorias.
El equipo de Avellaneda arrancó el partido con la intención de tomar el protagonismo, pero rápidamente quedó expuesto ante un Independiente Rivadavia que jugó con mayor intensidad y aprovechó cada espacio.
La Lepra mendocina golpeó primero y puso a Racing contra las cuerdas. El conjunto local encontró espacios a espaldas de la defensa y consiguió ponerse en ventaja, ante un equipo visitante que mostró dificultades para reaccionar.
Racing intentó recomponerse y adelantó sus líneas en busca del empate. Sin embargo, volvió a sufrir uno de sus principales problemas: tuvo la pelota durante algunos pasajes, pero careció de profundidad y claridad en los metros finales.
Independiente Rivadavia aprovechó la situación y volvió a golpear. El segundo tanto dejó todavía más complicada a la Academia, que terminó jugando con nervios y sin encontrar respuestas futbolísticas.
En el complemento, Racing salió decidido a descontar y consiguió ponerse nuevamente en partido con el 2-1. Por algunos minutos, el equipo de Avellaneda recuperó la esperanza y fue con mayor decisión hacia el arco rival.
Pero la reacción no alcanzó. Independiente Rivadavia volvió a encontrar espacios y marcó el tercero para liquidar el encuentro.
Los minutos finales fueron un reflejo del mal momento de Racing. La Academia buscó con más desesperación que fútbol y terminó chocando contra un rival que defendió la ventaja con orden.
El 3-1 dejó a Racing sumergido en una situación que ya preocupa. Cinco partidos sin ganar, poco funcionamiento colectivo y una defensa que volvió a mostrar demasiadas grietas.
La Academia deberá reaccionar cuanto antes. La temporada es larga, pero los resultados empiezan a pesar y el equipo necesita recuperar confianza antes de que una mala racha termine convirtiéndose en una crisis.
Racing volvió a perder, sufrió tres goles en Mendoza y acumula cinco partidos sin conocer la victoria. La alarma ya está encendida en Avellaneda.

