En su paso por Infobae en Vivo, la conductora se refirió al violento suceso perpetrado por un grupo de ciclistas contra trabajadoras sexuales y realizó un contundente reflexión ante las cámaras
Un grupo de trabajadoras sexuales trans fue víctima de un ataque transfóbico en los Bosques de Palermo que generó indignación y volvió a poner en el centro del debate la violencia que enfrenta la comunidad LGBTQ+. El episodio, protagonizado por un grupo de ciclistas, ocurrió a pocos días de la Marcha del Orgullo LGBTQ+, que se realizará este sábado 7 de noviembre. En ese contexto, Flor de la V visitó Infobae a las 9 (Infobae en Vivo) y habló sobre la gravedad de lo sucedido.
“La verdad que lo que sucedió el domingo a la madrugada es extremadamente lamentable para nosotros, para nuestra sociedad, para nuestra sociedad democrática, a días de la Marcha del Orgullo”, expresó. “Esto deja en evidencia, en primer lugar, la deshumanización que existe sobre nuestro colectivo, la violencia sistemática sobre las trabajadoras trans, la crueldad que se está viviendo”, sostuvo. “Yo la verdad que cuando escuché del tema tuve que volver a leer porque dije: ‘No, esto no. Acá hay una fake news’. Salir a cazar travestis”, relató.
“Es una marca de época”, afirmó. Luego evocó los relatos sobre travestis perseguidas y atropelladas por patrulleros cuando la autopista Panamericana todavía era de mano y contramano. Muchas de esas mujeres habían llegado desde distintos lugares del país después de escapar de sus hogares y, al no tener familiares que las reclamaran, sus muertes quedaban impunes. “Desde esa época no escuché algo similar”, reconoció Flor. Sin embargo, explicó que, según lo que le habían contado algunas compañeras que hablaron con las mujeres agredidas, el episodio había tenido una dimensión mayor. “Solo un grupo de 50 se apartaron y fueron a agredirlas”, explicó. Después relató que las mujeres intentaron defenderse y que, ante esa reacción, los agresores se retiraron para regresar con distintos elementos. “Se fueron y volvieron con palos, volvieron con los conos, con piedras y ahí comenzó la agresión mucho más grande”, afirmó.

“Cuando yo trato de explicar desde mi humilde lugar lo que provocan los discursos de odio, lo que significa que se reproduzcan discursos políticos en las redes sociales, las discusiones que uno puede tener en la mesa familiar y esa discriminación naturalizada, la gente que mira para otro lado, es el camino que se allana para que estas cosas sucedan”, sostuvo.
La conductora también habló desde su propia experiencia. Recordó que llevaba 30 años trabajando en el mundo del espectáculo y afirmó: “Creo que no hubo un año donde yo no haya vivido algún episodio transfóbico”. Incluso, mencionó un episodio ocurrido hacía menos de dos meses, relacionado con el periodista Daniel Avellaneda, y señaló: “Está tan naturalizada la violencia hacia nosotras que el agresor, en lugar de tener la condena que debería tener por discriminar, por ser ofensivo, por atentar contra una ley nacional, la discusión giró sobre mí, sobre mi identidad, sobre si yo era él, si yo era ella”.
“Es un debate que ya tuvimos”, agregó. “Si naturalizamos la violencia hacia una persona trans por su identidad, simplemente por existir, y hacemos de la discriminación un show mediático, público, y hacemos de la crueldad una opinión, no nos puede sorprender que salgan a golpear y a cazar travestis en Palermo”, afirmó. “Yo formo parte de esta sociedad, pero formo parte de esta sociedad porque soy una privilegiada”, dijo. “Mi caso es único, porque trabajo hace 30 años en el mundo del espectáculo, que fue lo que en algún punto me cobijó, me amparó y pudo hacer que yo crezca profesionalmente. Pero no es lo que viven mis compañeras”, explicó.
La comunidad LGTBQ repudió los hechos
“Cuando vos decías que las chicas están paradas ahí, no están paradas porque quieren, no están paradas porque disfrutan de vender su cuerpo”, sostuvo. Y agregó: “Yo quiero que cualquier persona experimente lo que significa tener que vender su cuerpo, lo que significa tener que llegar a ese punto para poder sobrevivir, porque es para poder comer. A pesar de las conquistas legislativas que tenemos, nos obligan a eso porque no nos dan posibilidades”, expresó.
La conductora recordó que, cuando se aprobó la ley de identidad de género el colectivo pensó que era un antes y un después. “Nos sacaba de ciudadanas de segunda y nos ponía como ciudadanas. Era un puntapié para que consigamos trabajo, que tengamos acceso”, explicó. “No tenemos acceso absolutamente a nada”, dijo. Por eso, años después se aprobó el cupo laboral trans, que obliga a los ámbitos público y privado a incorporar trabajadores trans. “Y sin embargo, no se hace, no se cumple. No tenemos posibilidades, no existimos. Pasaron muchos gobiernos. Esta es una deuda pendiente que tiene la sociedad con nosotras”, afirmó.
“Lo que nos sucedió a nosotras, a nuestro colectivo, y la construcción que se hizo desde el cine, desde la televisión, desde los medios de comunicación, es desde hace siglos”, señaló. “Luchar contra toda esa información negativa que cargan sobre nuestras espaldas es imposible que en tan poco tiempo eso se dé vuelta”, explicó. A esa herencia cultural le sumó el prejuicio, la discriminación y la estigmatización. “Es un combo”, resumió. “Yo a veces digo: ‘Yo no puedo más’. Me canso de pelear, me canso de estar defendiendo mi existir”, confesó.

“¿Qué les queda a estas chicas que no tienen nada?”, preguntó. Flor cuestionó que algunas personas consideren una hazaña perseguir a mujeres que fueron expulsadas de sus hogares, colegios y empleos. “¿Eso es una hazaña? ¿Eso es una marca de época? ¿Eso votaron? ¿Qué votaron, el odio? ¿Qué votaron, la crueldad?”, planteó. “Me espanta el silencio de los políticos y lo tardío de muchas expresiones”, sostuvo. En ese sentido, mencionó que el tema comenzó a circular con más fuerza después de que Lali Espósito se pronunciara: “¿No debería ser esto una causa donde no exista un partido político? Si no son capaces de hacerlo, deberían replantearse qué hacen en ese lugar, qué hacen ocupando una banca”, afirmó. Y agregó: “Cada vez siento más que están alejados por completo de lo que pasa en nuestra sociedad, de lo que necesitan las personas de a pie”.
Flor también cuestionó la reacción social frente al ataque. Comparó la situación con lo que habría ocurrido si la agresión hubiera tenido como víctimas a chicos que salían de una sinagoga o a un grupo de mujeres que realizaba un picnic. Incluso vinculó la violencia contra las personas trans con el machismo y con una estructura cultural que se repite en distintos hechos.“¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que sucede?”, preguntó. “Me crié en un mundo, en una sociedad binaria, en una escuela binaria, donde me torturaban para decirme que yo tenía que ser otra cosa, donde me pegaron, donde me maltrataron”, relató.
En ese punto, habló de sus hijos adolescentes y de la educación que intenta transmitirles. “Me encantaría que conozcan lo que son mis hijos: personas amorosas, sensatas, humanas, solidarias”, dijo. “El amor puede salvar al mundo. Y no es algo metafórico: es abrazar, contener, educar”, sostuvo. Después agregó una frase dirigida a quienes participaron de la agresión: “Estos chicos claramente no fueron abrazados”.

Flor contó que en su casa se habla de estos temas y que ella conversó con sus hijos sobre lo ocurrido. “Esto me interpela porque me lleva a lugares cuando tengo que abrir mi interior y empezar a escribir sobre cosas que atravesé”, explicó. Recordó que comenzó su transición durante los años 90, cuando no tenía derechos, las travestis eran detenidas y podían ser violentadas dentro de una comisaría. “Había algo que sucedía entre nosotras, que era esta cosa de cuidarnos, de protegernos”, recordó. También reconoció que el nivel de violencia actual le resulta difícil de procesar. “No podemos creer el nivel de salvajismo que estamos atravesando, pero en el mundo, ni siquiera solo acá”, expresó.
Hacia el final de la entrevista, Flor explicó por qué continuará movilizándose este sábado. “Marchamos por estas cosas, porque lamentablemente la violencia sigue y la persecución también, y sobre todo hacia nuestro colectivo, hacia el colectivo trans”, sostuvo. “No quiero que ninguna infancia, ninguna criatura tenga que atravesar por eso después de todo lo que hemos vivido y la gente que ha muerto en el camino”, afirmó. Luego dejó un mensaje para la movilización: “Ni un paso para atrás. Por eso los espero a todos y todas este siete”. Y, de manera puntual, la conductora dejó un fuerte mensaje ante el ataque ocurrido en Palermo. “No tenemos que estar pidiendo permiso para existir”, sentenció.

