La modelo había quedado en el centro de la polémica después de ser acusada de desatar un escándalo en un yate de Miami.
El 4 de julio, Luciana Salazar fue protagonista de un episodio polémico durante un paseo en yate por Miami. Según trascendió, invitada junto a su hija Matilda por el empresario Eduardo Wassi, a quien muchos señalan como su pareja aunque ella lo desmiente, se habría negado a cumplir una de las reglas básicas de navegación: quitarse el calzado antes de subir a bordo.
La polémica creció cuando se difundieron imágenes del paseo, que llevaban la marca de agua del periodista Javier Ceriani. Salazar expresó su enojo por la filtración, ya que, según su entorno, no autorizó que la grabaran durante el viaje.
Ahora se supo que el capitán fue desafectado de la empresa. “Me acaban de mandar esto desde Miami, de la persona que se encargó de contratar el barco”, escribió la modelo en una historia de Instgram. Para luego revelar el mensaje: “Hola. Solo para sepas, el capitán Boby fue desvinculado del barco’”.
Además, le comunicaron que le exigieron que pidiera disculpas por lo ocurrido, de lo contrario tomarían acciones legales. “Estoy en contacto con los dueños, exigiéndoles un video retractándose de lo que hizo y pidiendo disculpas. En caso contrario, tengo un abogado listo para iniciar una demanda”, le informaron a Salazar.
El descargo de Luciana Salazar
Este miércoles, la mediática llamó a Primicias Ya! (América) muy enojada y dio su versión. “No sabés la demanda que le van a hacer al capitán, porque ni siquiera los dueños del barco saben esto que pasó. Yo no voy a hablar de quién contrató el yate y el servicio, porque son temas que no me corresponden a mí. Esto fue tercerizado. Es todo mentira lo que está diciendo Ceriani”, comenzó, desmintiendo la explicación que dio el periodista.
“El capitán nos sacó fotos infraganti por atrás, eso es ilegal, y ya le van a estar mandando una demanda en Estados Unidos por sacar fotos de forma ilegal en una situación totalmente privada y a espaldas, porque encima le sacaron una foto a mi hija sin mi consentimiento. Eso es un delito”, agregó Salazar muy indignada.

Filosa, adelantó: “Va a tener serios problemas en Estados Unidos porque estas cosas suelen dejarlos sin trabajo”.
Por último, aclaró qué pasó con las botas: “Esto fue una emboscada desde el vamos. Imaginate que yo soy hija de un papá que tuvo barcos toda la vida. Nadie sabe más de barcos que Luciana Salazar y toda la familia. Mi papá, desde que nací, tenía cinco barcos. Imaginate si yo no sé que cuando se entra a un barco se sacan los zapatos”.
“Le digo al capitán: ‘¿Nos sacamos los zapatos?’. ‘No, no hace falta. No te lo saques por si te querés sacar fotos’. Están de testigos todos, hasta mi hija”, concluyó.

