Pequeños descuidos diarios pueden abrir la puerta a malware, accesos indebidos y pérdida de información almacenada en tu smartphone.
El celular concentra gran parte de nuestra vida digital: correos electrónicos, fotos, contactos, conversaciones, redes sociales, aplicaciones bancarias, contraseñas y documentos personales. Esa cantidad de información hace que algunos hábitos cotidianos puedan dejar expuestos datos sensibles y facilitar accesos no autorizados.
Muchos de esos riesgos tienen su origen en acciones que parecen inofensivas, como dejar el teléfono sin bloqueo, postergar las actualizaciones, instalar aplicaciones desde sitios desconocidos o aceptar todos los permisos que aparecen en pantalla.
Estas prácticas pueden comprometer tu privacidad y aumentar la exposición a fraudes, malware, spyware, pérdida de información y accesos indebidos a las cuentas.

Las 8 costumbres con el celular que pueden comprometer tu seguridad
1. Dejar el teléfono sin bloqueo
No utilizar PIN, contraseña, patrón o identificación biométrica permite que otra persona acceda con mayor facilidad a la información almacenada en el dispositivo. El problema puede ser todavía mayor cuando permanecen abiertas aplicaciones de correo, mensajería, redes sociales o servicios financieros.
2. Desactivar las funciones de seguridad
Quitar el bloqueo automático, deshabilitar la identificación biométrica o prescindir de mecanismos adicionales de autenticación reduce las barreras que protegen el teléfono y las cuentas asociadas.
La verificación en dos pasos, por ejemplo, agrega una instancia adicional para comprobar la identidad del usuario cuando alguien intenta iniciar sesión.
3. Postergar las actualizaciones
Ignorar durante semanas o meses las nuevas versiones del sistema operativo y de las aplicaciones puede dejar el celular expuesto a vulnerabilidades conocidas.
Las actualizaciones incluyen correcciones de seguridad destinadas a solucionar fallas detectadas en versiones anteriores. Por esa razón, mantener actualizado el software es una de las medidas básicas para reducir riesgos.
4. Compartir cuentas o dejar sesiones abiertas
Utilizar una misma cuenta entre varias personas o mantener una sesión iniciada en un dispositivo al que otros tienen acceso puede permitir que terceros lean, modifiquen o eliminen información.
También conviene revisar periódicamente qué equipos tienen sesiones activas en las cuentas principales y cerrar aquellos que ya no se utilizan o que resulten desconocidos.
5. Descargar aplicaciones desde fuentes poco confiables
Instalar programas obtenidos desde sitios desconocidos o enlaces de procedencia dudosa aumenta el riesgo de introducir malware o spyware en el celular.
Verificar el origen de una aplicación antes de instalarla reduce las posibilidades de incorporar software creado para obtener información, acceder a funciones del teléfono o comprometer cuentas personales.
6. Conceder todos los permisos que solicitan las aplicaciones
Aceptar automáticamente cada autorización puede dar a una app acceso a información y funciones que no necesita para prestar su servicio.
Cámara, micrófono, ubicación, contactos y archivos son algunos de los permisos que conviene revisar. La recomendación es mantener habilitados únicamente aquellos que tengan relación con las funciones que utiliza el usuario.
7. Conectarse a cualquier red WiFi
Las redes públicas, abiertas o sin medidas adecuadas de seguridad pueden aumentar la exposición de las comunicaciones y de los datos que circulan desde el dispositivo.
El riesgo adquiere mayor importancia cuando desde esas conexiones se ingresan contraseñas, se accede a cuentas personales o se maneja información sensible.
Qué hacer si sospechás que alguien accedió a tu celular o a tus cuentas
Algunas situaciones justifican una revisión inmediata: mensajes o llamadas que el usuario no reconoce, aplicaciones desconocidas, cambios inesperados en las cuentas o la aparición de dispositivos que mantienen sesiones abiertas sin autorización.
Una de las primeras medidas es chequear los dispositivos vinculados a las cuentas principales y cerrar las sesiones desconocidas. También conviene comprobar si hubo modificaciones en los métodos de recuperación, eliminar accesos de aplicaciones de terceros que resulten sospechosos y cambiar las contraseñas que puedan estar comprometidas.
Los usuarios de Android pueden utilizar Play Protect, integrado en Google Play, para analizar las aplicaciones instaladas y detectar posibles amenazas. En las cuentas de Google también es posible consultar los dispositivos conectados, realizar una revisión de seguridad y administrar los servicios que poseen acceso a la información.
La protección del celular depende en gran medida de decisiones que se repiten todos los días. Mantener activo el bloqueo, instalar las actualizaciones, controlar los permisos, utilizar fuentes confiables para las descargas y conservar copias de seguridad permite reducir varios de los riesgos más habituales antes de que un descuido termine con datos personales o cuentas en manos de terceros.

