La lista respaldada por dirigentes alineados con Cristina Kirchner se impuso en el sindicato de trabajadores municipales del distrito. El espacio identificado con el Movimiento Derecho al Futuro, que responde al gobernador bonaerense y contó con el apoyo del intendente Fernando Espinoza, quedó segundo.
La disputa entre los sectores que responden a Cristina Kirchner y Axel Kicillof comenzó a trasladarse a los territorios. En las últimas horas, la elección del Sindicato de Trabajadores Municipales de La Matanza dejó el primer antecedente de una competencia directa entre ambos espacios desde que se profundizó la interna del peronismo bonaerense.
La lista identificada con La Cámpora se quedó con la conducción del gremio y relegó al segundo lugar a la nómina vinculada al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político del gobernador de la provincia de Buenos Aires.
La Lista 1 Celeste, encabezada por Enrique “Quique” Giacomozzi y Rubén Bustos, obtuvo 939 votos y se impuso con amplitud sobre la Lista 7 Rojo Punzó, que llevaba como candidato a Emiliano Hernández y reunió 582 sufragios. Más atrás quedaron la Lista 2 Azul y Blanca, de Daniel Ibarra, con 410 votos, y la Lista 22 Multicolor, integrada por autoconvocados, con 214.

Más allá del resultado sindical, la elección tuvo una fuerte lectura política dentro del peronismo. La nómina vencedora fue impulsada por dirigentes cercanos al kirchnerismo y contó con el respaldo del armado sindical que encabezan Esteban Cabello, secretario general de la UOM La Matanza, y Pablo Boschi, titular de las 62 Organizaciones del distrito.
Ambos integran el Consejo Nacional del PJ que preside Cristina Kirchner y en los últimos meses participaron de las movilizaciones en apoyo a la expresidenta.
Del otro lado se ubicó la lista identificada con el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que conduce Kicillof, y que en La Matanza tiene como principales referencias al intendente Fernando Espinoza y a la vicegobernadora Verónica Magario. En el kirchnerismo interpretaron el resultado como una señal de fortaleza de su estructura sindical en el distrito, mientras que desde el sector alineado con el gobernador relativizaron el alcance político de la elección.
La disputa se produjo pocas semanas después de otro episodio que expuso tensiones en el mapa gremial bonaerense. En mayo, la oposición de izquierda recuperó la conducción de la seccional La Matanza del SUTEBA, uno de los bastiones históricos del sindicato docente, en una elección que también fue seguida de cerca por los distintos sectores del peronismo.
En la previa de los comicios municipales ya habían aparecido señales de la confrontación entre ambos espacios. La conformación de las listas y los respaldos cruzados evidenciaban que la elección excedía la renovación de autoridades gremiales y era observada como un termómetro de la disputa interna entre el kirchnerismo y el armado político de Kicillof, en momentos en que ambos sectores atraviesan uno de los momentos de mayor tensión por la conducción del peronismo bonaerense.

