El experto aseguró que no hace falta hacer grandes esfuerzos para notar resultados, sino que la clave está en la constancia y en sumar movimiento a la rutina diaria.
La actividad física es tan importante a los 20 como a los 60 años. En este marco, el entrenador personal José Ruiz remarcó lo indispensable de mantener el movimiento para seguir haciendo cosas sin demasiado esfuerzo a esa edad.
Ruiz explicó que caminar 30 minutos diarios, cinco veces por semana, ya genera mejoras notables en la salud y ayuda a reducir el estrés.
El especialista remarcó que no hace falta hacer grandes esfuerzos para empezar a notar cambios. “El cuerpo responde al movimiento mucho antes de alcanzar cifras perfectas. Los beneficios suelen aparecer antes de lo que la gente imagina”, afirmó Ruiz. Entre los efectos positivos, mencionó una mejor capacidad cardiovascular, menos fatiga y mayor facilidad para tareas cotidianas como subir escaleras o caminar distancias más largas.

Los beneficios de caminar, más allá de lo físico
Caminar no solo mejora la circulación, la movilidad articular y el control de la tensión arterial, sino que también impacta en la calidad del sueño y el estado de ánimo. Ruiz destacó que muchas personas experimentan menos ansiedad y una reducción significativa del estrés apenas incorporan el hábito.
El entrenador subrayó que la constancia es más importante que la velocidad o la cantidad de pasos. “No sirve caminar muy rápido durante una semana si después se abandona el hábito durante meses. Primero hay que consolidar la rutina”, explicó. Una vez que caminar forma parte de la vida diaria, se puede aumentar el ritmo, sumar pendientes o extender la duración para seguir progresando.
¿Son necesarios los 10.000 pasos diarios?
La cifra de 10.000 pasos se instaló como un estándar, pero Ruiz aclaró que no es una obligación médica ni una meta imprescindible. “Diversos estudios muestran que los beneficios para la salud empiezan a aparecer mucho antes”, señaló. Para muchas personas mayores, alcanzar entre 6.000 y 8.000 pasos diarios ya representa una mejora significativa respecto al sedentarismo.

Pequeños paseos y fuerza: la combinación ideal para envejecer con salud
Ruiz recomendó no esperar a tener una hora libre para salir a caminar. “Sesiones cortas de 10 minutos ya producen efectos positivos sobre la circulación, la glucosa en sangre y el gasto energético”, explicó. Para quienes llevan años sin moverse, empezar con paseos breves de 10 o 15 minutos puede ser una excelente estrategia.
Sobre la intensidad, el entrenador sugirió un ritmo que permita mantener una conversación, aunque la respiración se acelere un poco. No es necesario terminar agotado ni sudando en exceso: caminar a un ritmo apenas más rápido que el habitual ya aporta grandes beneficios.
Por último, Ruiz aconsejó sumar ejercicios de fuerza adaptados a la rutina semanal. Caminar ayuda a cuidar el corazón, pero la fuerza es clave para mantener músculo, equilibrio y autonomía. “La combinación de ambas suele ser la estrategia más potente para envejecer con salud y seguir disfrutando de una vida activa durante muchos años”, concluyó.

