La gira de presentación de “El diablo se viste a la Moda 2″se convirtió en una pasarela de lujo y tendencias.
El fenómeno de El diablo se viste da la Moda 2 volvió a instalarse en la agenda global con una presentación de alto impacto en Seúl. La capital de Corea del Sur se convirtió en sede estratégica para el lanzamiento de la secuela y reunió a la industria del cine y la moda en un evento que combinó alfombra roja, prensa internacional y una fuerte impronta fashion.
Meryl Streep y Anne Hathaway encabezaron la presentación con estilismos que dialogaron con sus icónicos personajes y reafirmaron el ADN estético de la saga.

En una de sus apariciones, Meryl Streep llevó un look total black de la firma Celine, de silueta amplia y elegante. Eligió un conjunto con pantalón sastrero recto y parte superior abtracta con manga estilo capa, que aportó dramatismo y sofisticación. Completó el atuendo con accesorios minimalistas y zapatos clásicos negros.
Sumó un cinturón ancho que marcó la figura y gafas oscuras que reforzaron su impronta de poder y logró un estilismo elegante y moderno con sutiles guiños clásicos.

Anne Hathaway apostó por un conjunto de cuero rojo intenso Balenciaga que se convirtió en uno de los más comentados: llevó una chaqueta oversize abuchonada y falda con cierre corto frontal a juego, ambos del mismo textil.
Completó el look con stilettos y una joyería discreta.

En otra instancia de la presentación, Meryl Streep optó por un traje sastrero en rojo intenso de la firma Prada. El conjunto incluyó blazer estructurado de escote amplio con cinturón fino en marrón y pantalón a tono. Sumó collar dorado y gafas ópticas.
Anne Hathaway llevó un outfit que combinó romanticismo y modernidad. Eligió un top off shoulder en tono claro con volumen exagerado en las mangas, junto a un pantalón de cuero negro amplio de tiro alto. Accesorizó solo con una pulsera y aros sutiles dejando lucir su escote natural.
Los zapatos personalizados para las estrellas
El evento concluyó con un regalo de la producción local coreana que sorprendió a las actrices con un gesto simbólico: zapatos de tacón de aguja rojos inspirados en el ggotsin, un calzado tradicional coreano con estampados florales.

El detalle funcionó como un guiño directo al universo fashion de la película y reforzó el vínculo con la cultura coreana.
