A un año de los comicios presidenciales, el clima político y social muestra un marcado desgaste del oficialismo. El estudio de Zuban Córdoba y Asociados revela que la desaprobación a la gestión de Javier Milei se mantiene estable en un 65,2%, mientras que su imagen negativa alcanza el 64,1%.
Así, el estado de ánimo de la población está signado por emociones negativas: un 65% aseguró sentir enojo, tristeza o temor frente al contexto actual, contra un 33,5% que expresó confianza o esperanza.
En cuanto a la intención de voto, el informe destaca la consolidación de un “voto opositor”. En un escenario fragmentado, el peronismo se posiciona al frente con el 36,6%, seguido por La Libertad Avanza (LLA) con el 31,5%. Si la oferta se reduce a tres frentes, el peronismo se estira al 41,0%, superando el 37,8% de los libertarios, mientras que el Frente de Izquierda (FIT) retiene un 5,9%. Los indecisos caen del 22,6% al 15,3%, reflejando una mayor definición del electorado.
Los dirigentes opositores capitalizan este humor social. Axel Kicillof lidera tanto la imagen positiva (46,0%) como la potencialidad de voto (47,0%). Le siguen Myriam Bregman (45,3%), Patricia Bullrich (43,0%) —quien creció 5,4 puntos en el último mes— y Cristina Fernández (42,5%). En contraposición, Mauricio Macri y Martín Lousteau registran los índices de rechazo más altos, superando el 66%.
El análisis concluye que “si ser libertario fue la gran moda entre 2023 y 2025, hoy una nueva moda parece imperar: ser opositor al gobierno”.
Los bloques mantienen sus núcleos duros: el tercio libertario (30%-35%) sigue intacto, pero el peronista (34%-37%) muestra mejor salud. A falta de un año, la sociedad demanda un cambio, pero aún espera la figura que lo canalice.

