El Gobierno de Brasil convocó este domingo formalmente al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para solicitar explicaciones urgentes por las recientes declaraciones del presidente Javier Milei. La decisión profundiza la crisis diplomática entre los dos principales socios del Mercosur, que atraviesan su momento de mayor tensión.
La decisión, impulsada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty), surgió como respuesta a los cuestionamientos de Milei contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. Los ataques se produjeron durante la participación del jefe de Estado argentino en un acto político en São Paulo, encabezado por el senador Flávio Bolsonaro.
Las acusaciones que agravaron el conflicto
El malestar en el Palacio de Itamaraty no solo se debe a los cruces en territorio brasileño. La convocatoria también respondió a declaraciones de Milei en las que sostuvo que la gestión de Lula da Silva habría financiado operaciones en contra de su candidatura
“¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El Gobierno de Brasil”, afirmó Milei durante una actividad en la Exposición Rural de Palermo.
El presidente agregó, además, que el gobierno brasileño estuvo vinculado en la campaña electoral de 2023 a través de asesores vinculados a Sergio Massa. Estas expresiones provocaron una fuerte reacción de la diplomacia brasileña, que ahora requiere precisiones oficiales sobre esos dichos.
El PT rechazó los dichos de Milei
Dentro del arco político que rodea a Lula, las palabras de Milei fueron calificadas como un exceso institucional. El presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, calificó la actitud de Milei de «inadmisible». Según el dirigente, es inaceptable que un jefe de Estado extranjero se dirija en términos «irrespetuosos» hacia los poderes constituidos de Brasil.

Por su parte, el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, cuestionó el modelo de La Libertad Avanza y señaló que Milei debería aprovechar sus visitas para entender que «gobernar es cuidar a las personas y no desmontar derechos».
Una crisis diplomática con antecedentes
Este conflicto guarda similitudes con la crisis diplomática que Argentina protagonizó con España en mayo de 2024. En aquella oportunidad, Madrid retiró a su embajadora luego de que Milei tildara de «corrupta» a la esposa del presidente Pedro Sánchez, en un conflicto que se extendió durante meses ante la falta de disculpas públicas. Actualmente, el vínculo con Brasil se encuentra en un punto de máxima fricción.
Desde el inicio de su mandato, Javier Milei evitó mantener reuniones bilaterales con Lula da Silva y priorizó, en cambio, la relación con la familia Bolsonaro. Esta postura profundizó un distanciamiento que hoy deriva en una respuesta formal y contundente de la diplomacia brasileña.

