La llegada de Carim Peche al gobierno de Leandro Zdero no ordena: expone. Convergencia Social, el espacio de Ángel Rozas, avanza y ya juega con poder propio dentro del gabinete.
Con ironía —aunque cada vez menos exagerada— en el radicalismo ya hablan de tres “ministerios” de Convergencia:
• Peche en el gobierno
• Diego Gutiérrez en Desarrollo Social
• Y NG Federal, el “ministerio de propaganda” de Marcelo Rubiolo, sostenido por pauta oficial y operaciones
Mientras tanto, puertas adentro, Rozas es más crudo que nunca: da el 2027 por perdido y ya habla abiertamente de un gobierno en crisis.
Zdero intentó cerrar dos internas pesadas que venían golpeando fuerte su gestión.
Por un lado, la disputa entre el ministro de Economía Alejandro Abraham y el entonces presidente del Nuevo Banco del Chaco, Germán Dahlgren, una interna que ya había sido publicada días antes por el medio del interior @D.C.Elisa.

Por otro lado —y esta la habíamos anticipado en 362 Noticias— la interna entre Marcos Resico y Livio Gutiérrez. Ahí Zdero jugó a dos puntas: sacó a Livio del conflicto político, pero lo reubicó como nuevo presidente del NBCH con un sueldo cercano a los 23 millones de pesos mensuales.
Pero el movimiento no fue neutro: ahora Livio tendrá que garantizar lo que Dahlgren no quería y facilitarle el camino a Abraham, alineando el banco con Economía.
El problema es que el conflicto de fondo sigue intacto.
La crisis en Economía no se resolvió: solo se pateó.
Abraham amagó con irse y el escenario es delicado, porque lo peor no sería su salida… sino que no hay a quién poner. El único nombre que aparece es Víctor Zimmerman, y eso sería directamente entregarle la llave de la Casa de Gobierno a Convergencia.
En paralelo, uno que quedó herido es Hugo Markovich, que venía empujando fuerte para quedarse con el Ministerio de Gobierno y Seguridad —al estilo Roy Nikisch— y no lo logró. Tendrá que conformarse con sostener su lugar.
En ese contexto aparece Peche. No como solución, sino como vocero político de un gobierno golpeado. Pero en sus primeras intervenciones mostró más confrontación que cintura: lejos de tender puentes, salió a marcar enemigos, tratando a todos de “kukas” y “coquistas”, en versión local de Manuel Adorni.
Desde NG Federal lo inflaron como el hombre que viene a ordenar el caos. Pero la realidad es otra: ya le habían ofrecido este lugar en diciembre y le dijeron que venga solo. Ahora volvió… y habrá que ver si esta vez logra algo más que poner la cara.
La pregunta ahora que realmente se hace todo el pueblo del Chaco ?: ¿qué pasará con el Colo Lazarini?
¿Peche tendrá margen para armar equipo propio o apenas le darán un “conchero” dentro del ministerio?
Zdero cree que resolvió dos internas de un golpe.
Pero lo que hizo fue reacomodar el poder y concentrarlo.
Y en un gobierno en crisis, eso no ordena: acelera la caída.
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