Llegó caminando como pudo, mareada, débil, con el cuerpo pidiendo ayuda en silencio, nos dijo que se sentía mal desde hacía días pero nadie le había podido medir la glucemia porque no tenían tiras reactivas ni medicación, la evaluamos rápidamente y le tomamos la glucemia en sangre y el glucómetro no mostró un número sino “HI”, eso significa que su azúcar en sangre era mayor a 500 mg/dl, para que se entienda la gravedad, en cualquier hospital una persona así queda internada de urgencia por riesgo de coma diabético.
No había hospital, no había cama, no había monitor, había tierra, sombra de un árbol y una camioneta de ENASHU, ahí mismo armamos una internación improvisada, le colocamos suero, la hidratamos, hicimos varias correcciones con insulina como en una sala de guardia y fuimos controlando su evolución mientras su cuerpo luchaba por estabilizarse.

Luego de media hora, más o menos, empezó a sentirse un poco mejor nos contó algo que duele todavía más, a solo 500 metros había un puesto sanitario pero no tenían cómo medir la glucemia y hacía varios días que se había quedado sin su medicación porque tampoco había allí, como si fuera poco, por otros síntomas uno de nuestros médicos decidió hacerle un test de Dengue y también dio positivo.
Durante tres horas peleamos contra dos amenazas al mismo tiempo, una cuadro clínico que podía llevarla al coma y una infección viral potencialmente grave … pero tres horas de atención, monitoreo continuo, de humanidad enfrentando el abandono, logramos estabilizarla y se fue caminando a su casa con la medicación que necesitaba, pautas de alarma claras y algo que no siempre llega hasta acá: seguimiento y esperanza.
Esto no es una película ni una exageración, es el sistema de salud ausente y un equipo de voluntarios haciendo de terapia intermedia al lado de una rueda embarrada, eso es ENASHU, no miramos para otro lado, no preguntamos si es difícil, no esperamos que alguien más lo haga, pero para volver necesitamos ayuda, en abril de 2026 regresamos al Impenetrable Chaqueño porque más pacientes nos esperan y más vidas dependen de llegar a tiempo, si querés ser parte y ayudarnos a seguir estando donde nadie más llega podés colaborar.
Alias para donar: SOCCORSO
Titular: José Antonio Boggiano
También podés acompañar y seguir nuestro trabajo en:
Instagram: @crisishumanitaria
