El cordobés fue condenado a muerte por homicidio en 1996 por matar a un vendedor de computadoras y desde entonces espera la inyección letal.
Hace casi 30 años, Víctor Saldaño, un argentino oriundo de Córdoba, fue condenado a la pena de muerte en Estados Unidos. Desde entonces, permanece encerrado en la Unidad Allan B. Polunsky del Departamento de Justicia Criminal de Texas, donde espera una posible ejecución en el llamado corredor de la muerte.
La historia de Saldaño volvió a cobrar notoriedad en los últimos días, luego de que se conociera el caso de Christa Pike, una mujer de Tennessee que también lleva años esperando la pena máxima y recientemente sobrevivió a un intento de ejecución con inyección letal, lo que puso en foco la crueldad y la incertidumbre de este tipo de procedimientos.
Ambos comparten la misma incertidumbre y el desgaste psicológico de una espera interminable.
Por qué condenaron a Víctor Saldaño a la pena de muerte en Estados Unidos
Víctor Saldaño tenía 23 años cuando entró en forma ilegal a los Estados Unidos en 1995. Primero vivió en Nueva York y luego viajó a Dallas, Texas, donde conoció al mexicano Jorge Chávez.
Junto a él, en noviembre de ese año, mataron al vendedor de computadoras Paul King para robarle la billetera, con 50 dólares, y el reloj, en las afueras de la ciudad de Plano.
Un año después, en 1996, fue sentenciado a la pena máxima, mientras que a Chávez le dieron cadena perpetua.

Durante el proceso, uno de los psicólogos que analizó el comportamiento del argentino dijo que “los latinos son más propensos a cometer estos crímenes”. Esa idea fue determinante para que se anulara la sentencia y se lo volviera a juzgar. En 2004 el cordobés volvió a recibir la misma pena.
Desde entonces, el argentino permanece recluido en condiciones extremas, a la espera de una decisión final.
En una entrevista, Saldaño describió su situación: “Ahorita ya no sé qué hacer, estoy desesperado, camino de un lado al otro, soy como un ratón en un cajoncito”, expresó sobre su vida diaria en la prisión.
El pedido de revisión del caso
En 2026, el abogado Benjamín Wolf presentó un pedido ante la Corte Suprema de Estados Unidos para que se revise la sentencia de Saldaño.
En su presentación, Wolf argumentó que el argentino “demostró al menos una alegación prima facie de discapacidad intelectual” y que “padecía esquizofrenia antes del crimen”.
Además, señaló que el tiempo pasado en el corredor de la muerte agravó su estado, aunque no fue la causa principal de su enfermedad mental.
El caso de Saldaño sigue abierto y su futuro depende de la decisión de la Corte Suprema, mientras continúa esperando una resolución tras tres décadas de encierro.

