Alrededor del 30% de quienes entraron en planes de pago volvió a incumplir. La mora familiar llegó al 12,9% y el 58% de los argentinos recurrió al crédito.
Alrededor del 30% de los clientes que ingresaron en planes de refinanciación de deudas volvió posteriormente a incumplir sus pagos, un dato que preocupa a los bancos porque amenaza con demorar la recuperación de una cartera deteriorada.
La reincidencia aparece cuando otros indicadores sugerían que el deterioro tocaba un techo: la mora temprana había retrocedido a cerca de 4 puntos en julio. La mora de las familias alcanzó el 12,9% en julio de 2026, según el Banco Central, y la del crédito total al sector privado se ubicó en 7,7%.
Detrás del deterioro aparecen las dificultades del ingreso real para recuperarse y la flexibilización de las condiciones de otorgamiento durante la etapa de mayor competencia entre entidades.
Fuera del sistema bancario la situación es más grave: la morosidad del crédito no bancario oscila entre el 25% y el 30%. Un informe de la Fundación Pensar señala que el 58% de los argentinos recurrió al crédito y que el 26% lo destinó principalmente a comprar alimentos. Los jóvenes son los más expuestos: el 37% de los deudores de 18 a 35 años registra atrasos.
El círculo es difícil de romper: a mayor cartera irregular, más estrictas se vuelven las condiciones para prestar. En un marco de cada vez mayor presión social, el Congreso tratará el 15 de octubre iniciativas sobre sobreendeudamiento.

