Huracán dejó pasar una oportunidad en Parque Patricios y terminó igualando 1-1 ante Estudiantes de Río Cuarto. El partido tuvo un momento insólito en el arco del Globo: a Galíndez el penal se le escurrió por debajo del cuerpo y la jugada terminó siendo determinante en el resultado.
El Globo salió decidido a asumir el protagonismo ante su gente. Intentó manejar la pelota, adelantó sus líneas y buscó generar peligro desde los primeros minutos, aunque Estudiantes de Río Cuarto se mostró ordenado y dispuesto a disputar cada pelota.
Huracán consiguió ponerse en ventaja y parecía encaminar el partido. Sin embargo, la visita no se desordenó y continuó buscando una reacción para volver a meterse en el encuentro.
La igualdad llegó después de una acción que dejó toda la atención puesta sobre Galíndez. El arquero tuvo la posibilidad de evitar el gol desde el punto penal, pero el remate se le filtró por debajo del cuerpo y terminó dentro del arco. Un error difícil de explicar que le permitió a Estudiantes alcanzar el 1-1.
A partir de allí, Huracán sintió el golpe. El equipo intentó recuperar la ventaja, pero comenzó a jugar con más apuro que claridad. Estudiantes, en cambio, se aferró al empate y consiguió resistir los intentos del local.
En el complemento, el Globo fue nuevamente en busca del triunfo. Tuvo aproximaciones y manejó buena parte del desarrollo, pero le faltó precisión en los últimos metros para convertir ese dominio en el segundo gol.
Los minutos finales fueron de insistencia local. Huracán empujó, buscó por distintas vías y tuvo alguna chance para quedarse con los tres puntos, pero Estudiantes defendió con orden y sostuvo el resultado.
El 1-1 terminó dejando un sabor amargo para Huracán, que tenía la posibilidad de ganar en casa y terminó pagando caro un error individual.
Galíndez quedó en el centro de la escena: el penal le pasó por abajo y Huracán terminó resignando dos puntos ante Estudiantes de Río Cuarto.

