En una entrevista de D. Chaco, Carim Peche, histórico dirigente de la UCR y ministro de Gobierno de Zdero, eligió criticar al PJ por pases a planta, nepotismo, amiguismo y dirigentes que viven del Estado.
Holaaaa… ¿y por casa cómo andamos?, diría Sandra Mendoza.
Peche lleva décadas en la política. Fue diputado provincial durante años y referente de Convergencia Social. Al dejar su banca llegó a la Cámara su esposa, anteriormente concejal, mientras su hija también estuvo vinculada a ingresos del Estado.
Durante sus años como referente radical también hubo cuestionamientos sobre contratos en Diputados y supuestos retornos de salarios, acuerdos alrededor de leyes y el manejo político de la Cabalgata de la Fe.
También circularon cuestionamientos sobre su relación política con Ricardo Sánchez y acusaciones vinculadas a conflictos por terrenos donde aparecían comunidades indígenas. Señalamientos que no deben presentarse como hechos probados sin respaldo judicial, pero que forman parte del archivo político.

Y si hablamos de vivir del Estado, también cabe preguntarse por el patrimonio y nivel de vida construido durante décadas de función pública.
Ahora Peche aparece como paladín de la transparencia, con amnesia sobre su propia historia. Quizás también debería contar qué hará como ministro, cuántos dirigentes de Convergencia Social incorporará y qué tiene para decir de los escándalos del Gobierno de Zdero.
La discusión sobre nepotismo y privilegios es válida. Pero la vara debe ser igual para todos.
Peche critica décadas de política chaqueña como si él no hubiera sido uno de sus protagonistas. ¿Y POR CASA CÓMO ANDAMOS?
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