Una nueva investigación revela que unos pocos minutos de actividad diaria que no tiene que ver específicamente con ir al gimnasio podría también reducir el riesgo de tener un derrame cerebral. Especialistas afirman que no se trata de solo de moverse sino de cómo nos movemos.
Varias investigaciones descubrieron que tan hacer solo 30 minutos de ejercicio diario pueden reducir el riesgo de ataque cardíaco, a la vez que otras hallaron que permanecer sentados durante mucho tiempo daña la salud del corazón, incluso, si se hace ejercicio con regularidad.
Ahora, un nuevo estudio encontró que la actividad física incidental como limpiar la casa o hacer jardinería puede reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular, lo que nos da una buena razón para mantenernos al día con nuestras tareas pendientes.
La investigación fue realizada por los cardiólogos de diferentes centros médicos estadounidenses y uno de ellos, el Dr. Srihari Naidu, cardiólogo y profesor de medicina en el New York Medical College, explicó que la actividad física incidental (AFI) es la actividad general que realizamos a diario como parte de nuestra rutina habitual: en casa, en el trabajo o simplemente haciendo compras o trámites.

La AFI es diferente del ejercicio recreativo o del entrenamiento físico y los expertos las clasifican en tres tipos: ligera, moderada y vigorosa. El Dr. Naidu compara la vigorosa con el senderismo, la moderada con caminar y la ligera con cualquier actividad menos intensa que caminar. Otros ejemplos de AFI son las tareas de limpieza que pueden provocar sudoración, como subir y bajar escaleras o cortar el césped, añade el Dr. Craig Basman, cardiólogo y director asociado del Programa de Cardiopatías Estructurales y Congénitas del Hackensack University Medical Center.
Disminuyó la cantidad diaria de AFI
El Dr. Basman señala que hoy en día, con todas las comodidades modernas, la cantidad de AFI necesaria a diario disminuyó y añadió: “Mientras que en el pasado muchas de estas actividades estaban integradas en la vida cotidiana, en la actualidad las personas a menudo tenemos que elegir conscientemente mantenernos activas, razón por la cual el concepto de ejercicio en el tiempo libre, como ir al gimnasio a entrenar, se ha vuelto tan importante”.
En el estudio realizado entre 2013 y 2015, los investigadores siguieron a 24.139 personas de mediana edad que no practicaban ejercicio y registraron su actividad diaria mediante acelerómetros de muñeca. Ocho años después, compararon los datos recopilados con la salud de los participantes y analizaron sus riesgos cardiovasculares.

Los expertos descubrieron que un promedio de 4,6 minutos de actividad física intensa al día o alrededor de 24 minutos de actividad física moderada, se asociaban con un riesgo de eventos cardiovasculares hasta un 38% y un 50% menor, respectivamente.
Extrapolando estas cifras, se puede afirmar que aproximadamente: un minuto de actividad física intensa, o entre tres y tres minutos y medio de actividad física moderada al día, podría reducir a la mitad el riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral.
Las conclusiones
Si no vamos asiduamente al gimnasio o no podemos seguir una rutina de ejercicio específica, pero solemos mantenernos activos en casa y socialmente, podríamos estar haciendo más por nuestra salud cardiovascular de lo que creemos. Según los hallazgos del estudio, teóricamente, cuanto más AFI realicemos, menores serán los riesgos cardiovasculares, explica Lindsay Sarrel, enfermera especializada en geriatría de adultos certificada por la junta de Manhattan Cardiology.
“La intensidad es lo que más importa”, dice Dr. Basman, quien añade: “El estudio descubrió que no se trata solo de moverse, sino de cómo te mueves. La AFI ofrece una solución práctica a las limitaciones de tiempo, las limitaciones físicas, el costo y el acceso a costosas membresías de gimnasio, y la intimidación que pueden generar algunas rutinas de ejercicio que parecen abrumadoras”.
Sin embargo, los médicos señalaron que estos hallazgos no le restan importancia a otros hábitos de vida saludables para el corazón como llevar una dieta sana, controlar los niveles de colesterol y presión arterial y evitar fumar. Además, Sarrel comenta que, si es posible, es bueno seguir intentando alcanzar los 150 minutos de ejercicio recomendados por semana, pero puede ser alentador saber que existen otras maneras más prácticas de mantenerse en forma y activo, si es necesario.
“Los beneficios de cualquiera de estas opciones son excelentes y significativos, así que salí a caminar durante la hora del almuerzo, usá las escaleras en lugar del ascensor o corré para alcanzar el colectivo en vez de caminar”, culminaron los expertos.

