Un medio estadounidense compartió el testimonio de varias personas que trabajaron en la propiedad de la duquesa de Sussex y el príncipe Harry.
Luego del regreso de los duques de Sussex al Reino Unido, se esparcieron los rumores de cómo era el trato que Meghan Markle tenía con el personal doméstico que trabajaba en su mansión de California.
De acuerdo al medio Page Six, la esposa del príncipe Harry despreció en varias oportunidades a las empleadas que hacían tareas de limpieza en su casa.
Esto llevó a que Meghan no fuera muy querida tanto para los que trabajan allí como para los que eventualmente podrían postularse a algún puesto.
Qué pasó entre Meghan Markle y el personal doméstico de su mansión de California
Según una fuente cercana a los empleados de la mansión, Markle se transformó en un problema para muchos de los trabajadores del lugar. “Tenía problemas para contratar empleadas domésticas porque muchas de las amas de casa de Montecito no querían trabajar para ellos”, afirmó.
El informante dijo que Meghan entrevistaba personalmente a la gente y “podía parecer muy esnob y maleducada”. “Algunos se sintieron tan ofendidos por la forma en que les habló que la noticia empezó a correr”, detalló.

Además, la presunta reputación de Markle, se convirtió en un tema recurrente entre la gente de la zona. “Llegó un punto en que la gente decía que todas las empleadas domésticas de Montecito los odiaban”, remarcó el informante.
El escándalo se empezó a descubrir cuando, en junio de 2025, cuatro miembros del personal abandonaron el equipo de Markle y el príncipe Harry. Esta circunstancia hizo que se alimentaran los rumores de que la actriz era la que generaba malestar en el entorno de los trabajadores que hacían tareas para ellos.
Durante su etapa como miembro activo de la realeza británica, Markle también había sido acusada de hostigamiento por parte de los empleados del Palacio de Buckingham, lo que motivó, incluso, que hubiera una investigación interna.

Meghan Markle y el príncipe Harry se mudaron a California en 2020, luego de renunciar a sus funciones como miembros de alto rango de la familia real. Allí criaron en sus primeros año a sus hijos Archie, de 7, y Lilibet, de 5.
Este miércoles, de acuerdo a lo que publicó el medio británico The Telegraph, los cuatro regresaron al Reino Unido en un avión privado que partió desde California y aterrizó en el aeropuerto de Birmingham cerca de las 8, hora Argentina.
La condición que tendrán en la Corona británica está lejos de lo que era antes de que abandonaran sus roles. Los duques no volverán a tener tareas relacionadas y continuarán con sus negocios independientes como se dispuso cuando la reina Isabel II vivía.

